Durante su tercer mes (primero en casa), Mozart se ha adaptado bien a las costumbres (mas bien tranquilas) de la casa. Ha aprendido a sentarse cuando se acerca, a echarse cuando ve potencial de recibir un pedazo de salchicha y a estar con la familia tranquilo cuando estamos todos juntos.
Ha aumentado su curiosidad por todo lo que lo rodea y aunque hasta ahora no se ha comido nada grave, lo hemos sorprendido tratando de sacar una tapa de un enchufe, arrastrando zapatos de toda la familia, mordiendo forros de muebles y cojines y mordisqueando la base de muebles de ratán.
Ha aprendido a no entrar a la casa, aunque su curiosidad a veces logra que entre a ver que tantas cosas interesantes hay dentro. Lo hicimos pegándole fuerte al suelo con revistas o periódicos y en realidad en el primer día entendió el mensaje.
Juega con Nerón, nuestro Labrador Retriever de 5 años como si fueran amigos de toda la vida y desde el primer día lo trata de "arrear", persiguiéndolo por todo el jardín y mordisqueándolo. Pero no lo hace con personas hasta ahora.
Lo pone inquieto los viajes largos en carro y los sonidos fuertes, pero reacciona bien ante ellos, no como indicaban los websites sobre BCs (nerviosos ante ruidos fuertes).

